Estuche de rafia o neceser de junco ¿como queráis llamarlo?

lunes, 11 de mayo de 2015

¡Hola!
Estos días estuve reorganizando las fotos de las cosas que tengo para subir al blog y me encontré con una carpeta que contenía las fotos de un estuche que hice el verano pasado. 
Bueno, hice, lo que se dice,  hice... No. Lo customicé.
Era un estuche de rafia que compré en un impulso hará ya dos veranos y que me costó más o menos tres euros, pero después de tenerlo en casa no me acababa de gustar. Así que decidí que lo iba a transformar.
Con un poco de puntilla de algodón bordado, un poco de cola y una aguja e hilos, así es como me quedó. 
Lo llevo en el cesto de la playa, en él pongo las cremas que uso para poder tomar el sol en verano. 
Así de fácil, y ahora tengo un estuche personalizado, seguro que no hay dos iguales. 
¡Nos vemos pronto!


Osito de ganchillo, pequeño pequeño... Lo pongo en un cuadro.

jueves, 7 de mayo de 2015


¡Hola!
Hace un tiempo estuve trabajando en un proyecto diferente: un cuadro.
Pero no se trata de cuadro convencional, no, nada  de eso. Quise que fuese un cuadro diferente.
Y creo que lo conseguí. Aunque tuve que realizarlo por fases. Os las explico.
En la primera fase tejí a ganchillo un osito. Mejor dicho un amigurumi con forma de osita chiquitita. Para ello usé hilo de perlé y ganchillo finito. Para que os hagáis una idea, la osita acabada mide unos diez centímetros aproximadamente. 
La confeccioné por partes, cabeza, cuerpo, patas, orejas y hasta la colita, que luego cosí entre ellas para formar la simpática osita. 
A continuación, y como fase dos confeccioné los complementos que llevaría la osita. Un vestido de tela de algodón estampada con florecitas, de color lila, con un delantal blanco de puntilla bordada.
Como se trataba de una osita muy presumida le hice unos zapatitos y una bufanda que, como decoración, lleva una florecita aplicada, todo a ganchillo en hilo de perlé en color malva...
También tejí un corazón chiquito para complementar el conjunto, con el mismo color malva igual que los zapatos y la bufanda. 



Acabado todo esto, llegué a la fase tres: Pintar el lienzo. 
Hacía mucho tiempo que no usaba los pinceles para pintar algo que no fuera una carita de muñeco, así que preparé las pinturas y los pinceles y me dispuse a disfrutar del momento. 
Como tenía claro el tema del cuadro, la cosa fue fácil, pinte el fondo en un color clarito y un césped con unas alegres flores.
Y llegó el momento final, la última fase, la cuarta: Montar el cuadro.
Preparé un trozo de cuerda y unas mini pinzas de tender la ropa en madera, la pistola de cola caliente y la osita con la ropita que había tejido y...

Este es el resultado final,
¿Qué os parece? Ha quedado chulo, ¿no?
¡Hasta pronto!

Catálogo de Marionetas

lunes, 4 de mayo de 2015

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