¿Hola...? ¿Hay alguien por
aquí...?
Quiero pedir disculpas por enésima vez, por tardar tanto en escribir. No tengo vergüenza, tres meses y medio... Lo sé, lo reconozco. Ha pasado todo el verano, y yo sin aparecer por aquí.
Pero es que la verdad
más verdadera es que el tiempo vuela, y cuando tienes muchas cosas para
hacer... pues eso, ¡que se va volando!
Pero no penséis que
he estado ociosa, no, nada de eso, he hecho cositas, y sobre todo he estado
estudiando y aprendiendo. He hecho un cursillo de diseño gráfico y otro de
fotografía. A ver si a partir de ahora lo pongo en práctica y se nota...
También os he estado
siguiendo -a las de siempre-, y descubriendo a través de vosotras otros blogs, que
son geniales. No me he perdido nada de lo que explicitabais.
Bueno, bueno, poco a
poco os iré poniendo a día.
Hoy os traigo un
entrada del cambió radical que sufrió mi tabla de planchar.
La pobrecita estaba
algo destartalada. La funda estaba... bueno... mirar las fotos y juzgad por vosotras
mismas.
Hacer una funda nueva
es súper fácil, y lleva un ratito.
También cambié el
muletón que lleva debajo de la funda, para que esté más mullida.
Ahora ha quedado súper
alegre y ¡hasta parece que plancho mejor!



